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PIDO PERDÓN

245_1303263796_gaga1.jpgPerdonadme. Por todo. Por lo que hago y por lo que no he hecho.

Pido perdón por no poder con todo. Pido perdón por quejarme de que me lo pidas todo. Por prometerte que iba a hacerlo todo.

Pido perdón por no desearte, aunque tú me desees. Por no desearte siempre que tú me deseas. Pido perdón por desearte. Sobre todo si tú no me deseas.

Pido perdón por cuidarte. Porque te he cobrado en chantajes y demandas las horas y atenciones dedicadas. Pido perdón por no cuidarte lo suficiente. Por haber pensado algún día en mí misma, por haberme centrado alguna vez en mí misma, por haberme visto de vez en cuando a mí misma...

Pido perdón por no ser como las que te gustan. Pido perdón porque -a veces- me gustaría ser como las que te gustan. Pido perdón por el tiempo, el dinero y el miedo invertidos en fracasar tratando de ser como las que te gustan.

Pido perdón por trabajar por dinero. Pido perdón por no ganar suficiente dinero, por ganar más dinero que tú, por no atreverme a pedir lo que me gano, por querer ganar lo que me merezco.

Pido perdón por no ser el remanso de paz que buscas al salir del metro. Pido perdón por no ser la aventura que buscas al salir del pueblo. Pido perdón por buscar la seguridad. Pido perdón por buscar la emoción de la incertidumbre. Por no ser ni tu paz, ni tu aventura, ni tu seguridad, ni tu emoción, ni tu incertidumbre.

Pido perdón por no ser ni mi paz, ni mi aventura, ni mi seguridad, ni mi emoción, ni mi incertidumbre.

Pido perdón por pedir, todo el tiempo, perdón.

Así, se me van acabando los perdones por pedir. Sólo me quedan perdones para dar. Por pedírmelo todo, por manejar mi deseo, por esperar que os cuide, por obligarme a que os guste, por espantarme el dinero, por imponerme la paz y -a la vez- el meneo...

Pero nadie me los pide.

Sólo tengo un perdón cubierto. El mío. El perdón que me debo. Por ser como soy, por empezar a creérmelo, por no pretender entenderlo, por no querer lo que no puedo, por poder lo que quiero.

Vamos, que me perdono todo lo que puedo. Y hasta lo que no puedo.