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LA NEGRA DE LA CASA

b_380_0_16777215_00_images_mujeres.jpgYo no quiero ser la negra de la casa.

Yo no quiero vivir en la casa del amo, comer la comida del amo, vestir la ropa del amo, como aquel “negro de la casa”, del que hablaba Malcolm X, aquel negro de las gafas, cuando explicaba la esclavitud.

Yo no quiero beneficiarme de las ventajas de lamerle el culo al amo. Yo no quiero tranquilidad, comodidad y presunta estabilidad, a cambio de renunciar a mi libertad, y regalársela al amo.

Yo no quiero saciarme con las sobras del amo, a cambio de ignorar que las negras del campo tienen que repartirse un rancho que no llega para el hambre de todas.

Yo no quiero reírme de los chistes machistas del amo, y olvidar que el amo maltrata, pega y mata a las negras del campo, con la misma sonrisa en los labios.

Yo no quiero ponerme guapa para el amo, e ignorar que el amo ve a las negras del campo como cachos de carne a los que mirar, tocar y violar, como si fueran objetos al servicio de su deseo.

Yo no quiero callarme cuando habla el amo, porque el amo no me escucha cuando hablo, y le importa lo que yo diga, tan poco como le importa lo que digan las negras del campo.

Yo no quiero cuidar al amo, porque al amo no le importa lo que a mí me pase, lo mismo que no le importa lo que les pase a las negras del campo.

El amo tiene muchas cosas, y a veces me deja disfrutar un poco de ellas. Pero, a cambio me exige que le obedezca, y que traicione a las negras del campo.

Tiene muchas caras, mi amo. Y muchos nombres. El que menos le gusta es Patriarcado.

Pero yo sé que soy una negra del campo. Y sé que las normas, los castigos y las recompensas las pone el amo.

Y no quiero vivir pretendiendo que me gustan las normas del amo, no quiero vivir olvidando lo que les hace a las otras negras del campo.

Yo quiero vivir con el miedo que da desobedecer al amo, con la libertad que da organizarme y luchar con las otras negras del campo, con el hambre que se pasa a veces rechazando la comida que nos regala el amo.

Yo quiero arriesgarme a construir un mundo en el que todas seamos negras y negros del campo, en el que no haya sitio para amos. En el que nadie quiera vivir en la casa del amo, comer la comida del amo, vestir la ropa del amo.