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NO HAY VIOLADORES, HAY MUJERES PROVOCATIVAS

beti mala
beti mala
Me acabo de enterar de que la chica violada por seis hombres en un autobús en India, hace dos semanas, murió el sábado. A causa de las heridas provocadas por la violación múltiple. Esto es muy gore, pero, debido a las penetraciones realizadas por el grupo, con sus penes y con una barra de hierro, se le salió parte del intestino delgado. De esas heridas ha muerto.

Y yo me pregunto, ¿la desafortunada tuvo la mala suerte de coincidir con seis seres infrahumanos, recién escapados de un laboratorio en el que eran sometidos a experimentos que les habían privado de la capacidad de discernimiento? Parece que no. De hecho, uno de ellos era el conductor del autobús.

Y entonces me pregunto, ¿será que la desafortunada tuvo la mala suerte de que coincidieran, en una casualidad sin precedentes, los seis psicópatas más malvados y salvajes del planeta, precisamente en el autobús en el que ella volvía del cine, con un amigo? Pues podría ser.
Pero entonces me pregunto ¿por qué a su amigo le pegaron una paliza, pero nadie le penetró con su pene, ni con una barra de hierro, ni le ha provocado heridas mortales?

Pues porque estos violadores, ahora convertidos en asesinos, tenían dos cosas en común: ser hombres y creer que las mujeres son menos que ellos. Y que su sola presencia en un espacio público es una provocación, que su belleza o la extensión de su ropa es una provocación, que salir de noche es una provocación, que hacer con tu ocio lo que te de la gana es una provocación, que bailar como te apetezca es una provocación, que no tener novio es una provocación, que tener novia es una provocación, que no llevar sujetador es una provocación, que salir a correr en mallas es una provocación, que decir lo que piensas es una provocación, que rechazar sus torpes ofertas sexuales es una provocación, que tener deseo sexual es una provocación, que no desearles a ellos es una provocación, que querer usar condón es una provocación, que beber lo que te dé la gana es una provocación...

Y así, los hombres “normales”, un día, se suben a un autobús y se encuentran con una mujer provocativa, que se busca ella solita que le saquen los intestinos.