Artículos

FEA, ME LLAMAN FEA

b_240_352_16777215_00_images_tumblr_l6l2hwE6hL1qzwdjso1_500.jpgY puta. Y gorda. Y bollera. Y malfollada. Y feminazi.

Por decir lo que pienso. Por decir lo que pensamos muchas. Por explicar la forma en la que entiendo la vida, gracias a todas las que han pensado, hablado y luchado antes que yo. Por decir que, simplemente, quiero ser libre.

También me llaman valiente. Pero yo no lo soy. De hecho, lo único que quiero es poder dejar de fingir serlo. No necesitar valentía para decir lo que pienso. En la calle, en la tele, en la prensa, en los mítines o en los atriles. En todos esos sitios donde no suele haber mujeres como yo y donde, sí las hay, no suelen poder decir lo que piensan.

Me llaman fea y puta y gorda y malfollada y bollera, porque saben que me molesta. Porque yo, como todas las mujeres, he aprendido que lo único que tengo que hacer en la vida es gustar a todo el mundo. Caer bien, sentarme bien, sonreír bien, hablar bien y pasar desapercibida bien. Porque yo, como todas las mujeres, tengo que gustar a la vista, al oído, al gusto y al tacto del patriarcado.

Me llaman feminazi porque creen que me molesta. Porque ellos, como todos los opresores, quieren pensar que no lo son. Que pueden vivir tranquilamente en su privilegio, sin tener que aguantar a las aplastadas, que les muestran -para su vergüenza- la huella de su zapatilla en la cara.

Me llaman todas esas cosas para que me quede en casa. Para que no exponga mi cuerpo, mi cara, mi sexo, al juicio ajeno. Para que me asuste escuchar lo que ellos tienen que decir sobre ello. Para que me asuste que me griten que no les gusta mi cara, ni mi cuerpo, ni mi sexo, aunque no hayan visto de cerca nada de eso.

Pero yo sé que no les importa mi cara ni mi cuerpo. Sólo les importa que me quede callada, tranquila, escondida detrás del miedo. Que no ande por calles oscuras, que no elija con quién, cuando y cómo tengo sexo. Que no proteste, que no me queje, que no me organice, que no me atreva a decir lo que pienso.

Pues lo tienen claro. Tan claro como que no voy a callarme y como que no pienso dejar que me hagan mirar de otra forma mi cuerpo.